
Menuda puta bazofia de hora y pico de película, en el que el resultado y conclusión final de este film es ni más ni menos que tener esperanza y creer en dios (en minúsculas a consciencia). Y es que me lo advirtieron de que era mala pero no imaginé que hasta tal punto... Y eso que el comienzo pintaba bien, la ciudad de nueva York arrasada por un virus que convirtió a la mayoría de los habitantes en zombies sedientos de sangre (uhm vaya, de qué me suena este argumento... ¬¬) pero que mueren al más mínimo contacto con la luz solar. Y al parecer el único superviviente un teniente coronel y brillante cinetífico intenta arreglar el desastre que provcó la su propia raza, y es que al parecer él es el único superviviente sobre la tierra y a su vez es inmune a dicho virus. como nota anecdotica: La novela de Richard Matheson en que se basa la película ya fue llevada al cine anteriormente en dos ocasiones: The Last Man on Earth (1964) y El Último Hombre... Vivo (1971). No las he visto pero viendo los resultados de esta última tampoco se me apetece mucho y si teneiaís pensado ir a verlo podeís ahorrarosla sinceramente. Con esta ya van dos truñacos de películasa comienzos de año, esperemos que termine mejor en el plano cinematográfico.

